jueves, 20 de febrero de 2014

Terciopelo rojo en mi cocina! Al rico red velvet!

Maravillada quedé ayer con el olor y el sabor de mis cupcakes red velvet! Y no sólo yo, mi marido, que no es un muy fan de los cupcakes (sobre todo por el frosting...) se ha comido ya cuatro y dice que le encanta! Así que aquí la que está encantada soy yo, porque normalmente, cuando los hago son por encargo o al final me toca repartir cupcakes a toda la familia y amigos.


Si bien es una receta sencilla, puedo decir que es bastante diferente a la del resto de cupcakes. No lleva mantequilla sino aceite de oliva suave, y tampoco lleva levadura porque se utiliza una mezcla de vinagre blanco y bicarbonato sódico. Puede sonaros un poco asquerosillo, lo sé, pero nada de eso, están deliciosos. Esa mezcla explosiva hace que los cupcakes queden esponjosos y suaves, con un sabor que mMmMmM... ha conseguido que el Red Velvet se convierta en mi favorito.
¿Queréis la recetilla? Pues vamos allá!!

Ingredientes para el bizcocho:



  1. 60 ml. de aceite de oliva suave
  2. 150 gr. de azúcar blanca normal
  3. 1 huevo talla M
  4. 1 cucharada grande de cacao puro sin azúcar
  5. 1 cucharada y media de extracto de vainilla
  6. 120 ml. de leche semidesnatada
  7. 1 cucharadita pequeña de zumo de limón
  8. 200 gr. de harina
  9. Media cucharadita de bicarbonato sódico
  10. 1 cucharadita de vinagre blanco de manzana
  11. 1 cucharadita y media de colorante en pasta (yo he utilizado el extra red de Sugarflair, aunque también podéis usar el Red Red de Wilton)
Paso a paso:

  • Lo primero que debemos hacer es poner a precalentar el horno, con calor arriba y abajo, sin ventilador, a 180º, durante al menos 10 minutos.
  • En un vaso ponemos la leche y la cucharadita de zumo de limón, y dejamos reposar al menos 10 minutos.
  • Vertemos en el bol el aceite de oliva y el azúcar y mezclamos. Sin dejar de batir agregamos el huevo y la vainilla.
  • En otro cuenco tamizamos la harina junto con el cacao puro en polvo y se lo vamos añadiendo a la mezcla anterior batiendo lentamente. Poco a poco y alternando vamos echando la leche que hay en el vaso con el zumo de limón.
  • Mientras, en un vasito echamos el vinagre y el bicarbonato. Cuando empiece a burbujear se lo añadimos a la mezcla que tenemos en el robot.
  • Una vez nuestra masa esté homogénea y suave procedemos a echarle el colorante sin dejar de batir para que coja el color por igual toda la masa. El colorante podéis echarlo al gusto aunque os recomiendo que no os paséis de cantidad porque puede acabar amargando el sabor del cupcake y sabe bastante mal.
  • Repartimos la mezcla en las cápsulas de papel blanco y hornearemos durante al menos 20 minutos a 180º con calor arriba y abajo (sin ventilador). No se os ocurra abrir el horno hasta que al menos hayan pasado los primeros 15-17 minutos o se chafarán.
  • Una vez estén hechos, los dejamos reposar en el molde durante 5 minutos y los sacamos a enfriar a una rejilla.
  • Ahora que ya están fríos podemos decorarlos con nuestra crema de queso. 

Ingredientes para la crema de queso:



  1. 120 gr. de mantequilla sin sal atemperada (en textura pomada)
  2. 300 gr. de azúcar glas
  3. 130 gr. de queso cremoso para untar (no nos sirve el light) 
  4. una cucharadita de leche 






Paso a paso:

  • En el bol de nuestro robot echamos el azúcar glas tamizado y la mantequilla junto con la leche. Batimos primero despacio y después subimos la velocidad para que no nos salpique toda la cocina de blanco.
  • Cuando la mezcla esté bien integrada le agregaremos el queso crema, que debe estar muy muy frío. Primero batiremos más lentamente para ir subiendo la velocidad progresivamente hasta que nos quede una mezcla homogénea.
  • El truco está en batir durante bastante tiempo para darle consistencia a nuestro frosting, montarlo como si fuera nata. Yo cambié la herramienta de la pala por la bola batidora para terminar de darle esa textura de "nata montada". 
  • Antes de empezar a decorar os recomiendo que la tengáis en la nevera un buen rato.

Consejillos:

  • Utilizad siempre un aceite de oliva suave.
  • Tamizad siempre tanto la harina como el azúcar.
  • Utilizad los ingredientes a temperatura ambiente.
  • La talla de los huevos nos puede variar totalmente una receta. Seguid bien las indicaciones.
  • El proceso de horneado es fundamental, no se os ocurra abrir el horno a mitad del proceso porque los cupcakes necesitan una temperatura constante para hacerse correctamente. Si no lo respetáis obtendréis cupcakes "chafados", que no han subido o desiguales.
  • La bandeja ha de ponerse en el centro del horno, sobre la rejilla, para que obtenga el mismo calor de arriba que de abajo. Recordad no poner el ventilador del horno.
  • Siempre buscamos cápsulas de buena calidad para que nuestros cupcakes queden más bonitos. Pues bien, en el Red Velvet lo bonito es que la cápsula quede un poco transparente y se pueda ver el rojo intenso del bizcocho a través del papel. Así que coged de las más "malillas" y probad.
  • La mantequilla es mejor que sea sin sal, sobre todo para la buttercream o la crema de queso. Lo ideal es tenerla toda la noche fuera de la nevera para que se atempere. Aún así, si la seguimos viendo demasiado dura podemos hacerla taquitos y meterla en el micro (sin que sirva de precedente) durante 10 segundos (NO MÁS) y volver a dejarla fuera hasta que nos quede como queremos.
  • Respetar las medidas y los pesos en las recetas es fundamental, así que lo mejor es que tengáis a mano un peso de cocina y un medidor.
  • Para la decoración os recomiendo las mangas pasteleras desechables. Sólo haciéndole un corte en el extremo conseguiréis esta forma que le he dado yo hoy a mis cupcakes red velvet. La decoración roja son miguitas del propio cupcake. Una idea sencilla a la par que elegante!
Pues nada, seguramente me deje algo por ahí en el tintero, pero si tenéis alguna duda más no dudéis en preguntar! Un besazo y a disfrutarlos! ^^