sábado, 29 de marzo de 2014

Sáltate la dieta... Come Donuts!

Dos semanas de dieta, 3 kg. menos y de mi cocina no hacen más que salir tartas, cupcakes, galletas, bollos y donuts. Y menudos donuts!!! Qué cosa más rica por favor! Pero lo dicho, que yo estoy a dieta. Y lo más que puedo hacer es rebañar las cucharas y dar algún que otro bocadito a escondidas. ¿Qué sería de mi si no probara ni siquiera mis creaciones? Así no sería una buena repostera, ¿verdad? Por Dios decir que sí! jaja
En fin, espero que la semana que viene, cuando me coja la dietista no me regañe demasiado.
Vamos a lo que vamos... Los DONUTS!!



Ayer me pasé el día probando recetas, de aquí y de allá, que si donuts caseros, que si donuts "idénticos a los de la famosa marca conocida...", algunas recetas más simples y otras más elaboradas. Conclusión: Cuatro masas de donuts diferentes y sólo una realmente rica y "comestible". Así que mejor paso directamente a la receta estrella y desechamos las demás.
Cierto es que es una receta más elaborada, en la que el secreto está en la paciencia. Sí, sí, la paciencia bendita que tenemos que tener entre levado y levado. Desde luego no es una receta instantánea pero para mi gusto sí que es una de las mejores. No es una masa simple, lleva un poolish o un prelevado, así que no perdáis el hilo.
Voy a empezar por daros los ingredientes y más abajo tendréis el paso a paso. Os recomiendo que no os saltéis ningún paso y que peséis bien los ingredientes.

Ingredientes para el Poolish o Masa madre:


110 gr. de harina de fuerza
10 gr. de levadura fresca de panadería
100 ml. de leche semidesnatada
La piel de una naranja a tiras (Sólo la parte de color)



Ingredientes para la Masa principal:

270 gr. de harina de fuerza.
130 ml. de leche semidesnatada
La piel de una naranja rallada
1 huevo talla L
56 gr. de azúcar normal
1 Cucharada grande de miel
Media cucharadita de sal
50 gr. de mantequilla en pomada
2 cucharas de esencia de vainilla



Paso a paso:

  1. Vamos a empezar preparando la leche para ambas masas. Para ello verteremos en un cazo el total de la leche de las dos masas (100ml. + 130ml. de leche semidesnatada = 230ml.) A la leche le echaremos la piel de una naranja limpia a tiras y las dos cucharadas de esencia de vainilla. Pondremos todo a hervir. Cuando hierva durante 1 minuto lo apartamos y lo dejamos entibiar. Una vez tibio podremos colarlo y utilizarlo para preparar la masa madre.
  2. En un bol hondo echamos los 100 gr. de harina de fuerza, la levadura fresca y los 100 ml. de leche infusionada con la naranja y la vainilla tibia (es importante que no esté caliente, pues la levadura no haría efecto). Removemos todo con una espátula hasta conseguir una masa líquida y homogénea. Esta masa resultante habrá que dejarla tapada reposar durante al menos una hora y media, hasta que se active totalmente y la veamos subida y llena de burbujas. Habrá doblado su tamaño.
  3. En nuestra amasadora vertemos la harina tamizada, el azúcar, la sal y la naranja rallada y batimos un poco con las varillas. A esa mezcla inicial le echamos la masa madre, el huevo, la miel y la leche. Poco a poco vamos subiendo la velocidad y mezclamos con la pala de la amasadora.
  4. Cuando estén todos los ingredientes integrados cambiaremos al accesorio del gancho y a velocidad media iremos echándole la mantequilla en pomada. Volvemos a batir durante al menos un minuto más.
  5. Una vez esté todo integrado subiremos la velocidad al máximo y amasaremos al menos 10 minutos. Primero tendremos una masa muy pegajosa, poco a poco se irá despegando, pero hay que tener paciencia. Si vemos que la masa sigue pegajosa y ya han pasado los 10 minutos apagaremos 2 minutos la máquina para que se enfríe y volveremos a la carga al menos 5 minutos más. La masa debe quedar en membrana, que siga blanda pero se despegue del bol de la amasadora.
  6. Nos untamos las manos en aceite de girasol y sacamos la masa, hacemos una bola cuidadosamente y la ponemos en un bol limpio y previamente enharinado. Tapamos el bol con film transparente y un trapo seco para que coja calor. 
  7. El momento del levado es fundamental, así que podemos poner el bol en un sitio cálido (cerca de un radiador si hace frío) durante al menos 2 o 3 horas, hasta que haya doblado, incluso triplicado su tamaño, o poner en frío, en la nevera durante toda la noche.
  8. Una vez haya levado la masa la pondremos sobre una superficie enharinada y le sacaremos todo el aire. Si la masa no estira bien tendréis que dejarla al menos una hora reposar para que coja elasticidad y podáis trabajarla mejor.
  9. Estiraréis la masa hasta conseguir una plancha de masa de al menos 1 cm de grosor y cortáis los donuts. Yo he utilizado un cortador grande redondo o un emplatador para el círculo grande (también podéis usar un vaso grande) y una boquilla grande para hacer el círculo central. Recordad que podéis hacer los donuts del tamaño que mejor os venga.
  10. Una vez tengáis los donuts cortados los pasaréis a una bandeja con papel de horno. Los pintáis con aceite de girasol para que no se sequen y los dejáis reposar al menos una hora, hasta que hayan doblado su tamaño.
  11. Ponemos una sartén grande, una olla o lo que mejor os venga. Eso sí, debe ser profundo para que los donuts puedan flotar mientras se fríen y no toquen el fondo. Echamos bastante aceite girasol (yo eché dos botellas de litro) y lo dejamos calentar. Os recomiendo echar un trocito de masa a los 10 minutos para ver si está lo suficientemente caliente o no. Si echamos los donuts a freír con el aceite frío saldrán aceitosos.
  12. Para que los donuts no se deformen cortaremos el papel de horno sobre donde se encuentran en cuadradito y lo echaremos directamente al aceite con papel. Al momento el papel se despegará y podréis sacarlo con unas pinzas.
  13. Freímos los donuts 1 minuto o minuto y medio por cada lado sin dar demasiadas vueltas para que no se empapen de aceite. Sólo deben estar dorados, no lo dejéis demasiado tiempo o cogerán un tono oscuro que no queda demasiado bonito.
  14. Escurrimos los donuts en bastante papel de cocina para que suelten el aceite y los dejamos enfriar antes de glasearlos. Podemos glasearlos de azúcar o de chocolate, eso va al gusto del consumidor.
Glaseado de azúcar:
  • 200 gr. de azúcar glas
  • 40 gr. de mantequilla sin sal
  • 5-6 cucharadas de agua
-Tamizamos bien el azúcar para que no se formen grumos, agregamos la mantequilla derretida y removemos bien con unas varillas. Incorporaremos el agua a chorritos hasta conseguir una mezcla homogénea tipo papilla ligera.

Glaseado de chocolate:
  • Una tableta de chocolate de fundir
  • 200 gr. de azúcar glas
  • 40 gr. de mantequilla sin sal
  • 5-6 cucharadas de agua
- Derretimos el chocolate junto con la mantequilla en el microondas, en tandas de 30 segundos para que no se nos queme. Una vez derretido e integrado con la mantequilla lo vertemos sobre el azúcar glas tamizado y removemos con las barillas. Le echamos el agua a chorritos hasta conseguir la consistencia deseada.